jueves, 12 de julio de 2018

Cerrando etapas: ¿qué harías en tus últimas horas como director?

Pues parecía que no iba a llegar el día y, sí, aquí está. Hoy es mi último día como director y profesor de ciencias sociales del CFA Dolors Paul. Casi diez años después, cierro hoy la que sin duda ha sido la etapa más gratificante de toda mi vida profesional. Y es que han sido 10 años muy (intensos y mucho) intensos trabajando con un equipo de gente de lo más profesional y en los que hemos desarrollado proyectos que ni tan siquiera conseguíamos imaginar allá por 2008. Quedan muy lejos aquellos primeros días peleándome con normativas entonces ininteligibles para un novato y asumiendo la tremenda labor de montar un centro desde sus inicios. Un trabajo ingente, cierto, pero muy agradecido, también.

Por DE VUELTA hemos dejado registro de algunos de los proyectos más significativos desarrollados por mi escuela a lo largo de los últimos años. No están todos los que han sido, pero sí quizás los más importantes. No hace falta decirlo, pero cada uno de estos proyectos hubiera sido inviable sin el apoyo del equipo de profesionales del centro. Cada uno desde su parcela, todo el mundo ha sumado al proyecto colectivo y creo que esa ha sido una de las claves de los buenos resultados de la escuela en los últimos años. Muchísimas gracias a todas, de corazón.

También quisiera agradecer al Ayuntamiento de Cunit el apoyo recibido durante todos estos años. A los equipos de gobierno anteriores, por crear el servicio, y a los más recientes por apostar por él y mantenerlo en un contexto económico donde llegó a plantearse su cierre definitivo. Recuerdos reuniones y más reuniones buscando soluciones ante la difícil papeleta que teníamos delante. Aunque siempre me he reafirmado en que lo que verdaderamente permitió mantener la escuela durante estos años de penurias económicas ha sido el fantástico trabajo desarrollado por el equipo de profesionales del centro. Sin él, seguramente la crisis se nos hubiera llevado por delante.

Ahora el chiringuito pasa a buenas manos, a las mejores. De hecho, se hace justicia y la dirección queda donde seguramente debía haber estado desde un principio. Los inicios no son fáciles pero no tengo duda de que el proyecto del CFA Dolors Paul no solo se va a mantener sino que va evolucionar a lo largo de los próximos años. Nunca, nunca hay nadie imprescindible y en cualquier institución, también en la escuela, los cambios son necesarios. Así que p'alante. Desde que supe que dejaría la escuela pensaba en estos últimos días como dire: ¿qué coño harás?, ¿cómo los vivirás? Y es que han sido 10 años de una implicación personal absoluta con el proyecto. Lo único que tenía claro es que quería cerrar esta etapa haciendo un traspaso al detalle de toda la información relevante y necesaria para iniciar la gestión del centro el próximo 3 de septiembre. Espero haberlo conseguido.

Y, por último, queda el DE VUELTA. Este blog nació, sobre todo, para ser un espacio de reivindicación de la educación permanente. Ahora que un servidor abandona la etapa, espero que solo temporalmente, no sé qué pasará con esta página. De momento nos iremos de vacaciones y veremos qué acabamos decidiendo. 

Pues nada, lo dicho, disfrutad del verano y si no volvemos a abrir la paradeta nos vemos por las redes sociales. ¡Un abrazo y feliz verano!


miércoles, 4 de julio de 2018

5 cosas que los docentes no hacen en vacaciones

Con la mayoría de docentes españoles disfrutando de sus (más o menos) merecidos tres meses de vacaciones veraniegas, aquí va un listado de todas aquellas cosas que nunca verás hacer a un profesional de la educación durante su periodo vacacional. Y si detectas a algún docente que incumple los siguientes preceptos que sepas que no se trata de un auténtico docente vocacional. Ahí tienes a un/a impostor/a al cual hay que desenmascarar. Así pues, aquí van cinco acciones que un verdadero docente no hace durante sus vacaciones:
  • Asistir a cursos de formación. Bueno, puede que a principios de julio algún que otro docente se haya matriculado en alguna formación específica. Bah, poca cosa. Seguro que lo ha hecho para conseguir unos puntillos para las opos, para el siguiente concurso de traslados o para cobrar el mes de agosto. Además será on-line y ya se sabe que los cursos a distancia acostumbran a ser un puro trámite. Nada, que no te engañen, los verdaderos docentes no se forman en vacaciones.
  • Leer. Por no leer, en vacaciones no leen ni los docentes de lengua y literatura. Bueno, algunos el Marca, pero para el caso es lo mismo. Los docentes durante sus tres meses de vacaciones de verano desconectan de tal modo que les cuesta hasta leer la carta de tapas del chiringuito. Si ves en la barra del bar a una persona con la mirada perdida en el menú grasiento del chiringo de turno no hay duda, tienes ante ti a un/a docente. Échale un cable, anda. Pídele al camarero  una caña fresquita y verás como poco a poco vuelve en sí.
  • Planificar el siguiente curso académico. Decimos planificar pero podríamos ampliarlo a pensar, siquiera, en el siguiente curso. ¿Para qué?, ¿por qué evitar el subidón de adrenalina que produce llegar el 1 de septiembre a tu centro con las manos vacías a tan solo 11 días del inicio del periodo lectivo? Y es que hay aventuras que un verdadero docente no puede dejar de vivir.
  • Autoevaluar el año anterior. El buen docente sabe que la autoevaluación no vale para nada. ¿Qué es eso de analizar lo ocurrido durante el año anterior? Nada del pasado es lo suficientemente importante como para enturbiar el desarrollo de tus tres mesazos de vacaciones veraniegas. Lo dicho, un docente que se autoevalúa en verano es carne de equipo directivo y, amigos, esa gente no es de fiar.
  • Y, por último, disfrutar de sus vacaciones. Un docente profesional, de los de verdad, no consigue desconectar durante sus vacaciones de verano. Durante el primer mes todavía arrastra sudorosas pesadillas recurrentes con episodios vividos durante las juntas de evaluación de junio. Con el inicio del segundo mes parece que va habituándose a su nuevo estatus veraniego pero cuando parece que todo va poniéndose en su sitio, el inicio del tercer mes de vacaciones marca el principio del fin y empieza la cuenta atrás para, nunca mejor dicho, volver a empezar.
Pues nada, docentes,  lo dicho, que os sean leves vuestros tres meses de vacaciones. Y nada, si se os enturbia la mirada en la barra del chiringuito pedid una caña al camarero y que la apunte en mi cuenta, que la tenéis pagada. ¡Será por dinero!


lunes, 2 de julio de 2018

Astronautas, la escuela pública y la luna

Se me ocurren pocas profesiones más apasionantes que la de astronauta. Cúantos chiquillos y chiquillas no habrán soñado con poder viajar al espacio en un cohete supersónico. La sensación de ver la tierra desde el exterior debe ser alucinante y, sin duda, es, ha sido y será una de las fantasías más recurrentes de pequeños y grandes a lo largo de multitud de generaciones.

Hace unas semanas recibimos la noticia de que nuestro astronauta más internacional, el señor Pedro Duque, era nombrado ministro de Ciencia, Innovación y Universidades de España. Muchos acogimos el nombramiento con cierta alegría, junto con la dosis habitual de escepticismo entre aquellos que ya peinamos alguna que otra cana, todo sea dicho. En principio, qué mejor que un profesional de la ciencia para ejercer el ministerio de la misma. No pintaba mal el asunto.

Pues bueno, hace un par de días me desayunaba con el siguiente vídeo rescatado por el amigo @rafadelcastillo:


Veo el vídeo y me vienen a la cabeza las siguientes preguntas. Pido perdón por adelantado por la demagogía que intuyo pueda haber detrás de cada una de ellas:
  •  ¿En qué datos se basa  el ministro para realizar estas afirmaciones? No son los datos que un servidor maneja, la verdad.
  • ¿Puede un ministro socialista hacer estas afirmaciones que perjudican la imagen del sistema de educación público sin ninguna consecuencia y/o rectificación pública?
  • ¿No existe una evidente contradicción entre la (supuesta) defensa de lo público y las decisiones personales explicadas por el señor Duque?
  • ¿Qué pensará la ministra de educación de las afirmaciones realizadas por el ministro?, ¿responderá al mismo con la contundencia que a mi juicio merecen sus declaraciones?
  • ¿Velan las escuelas privadas, en mayor medida que las públicas, por difundir el conocimiento "real" tal y como afirma el señor Duque?
  •  ¿Un ministro que reconoce que "no tiene ni idea" sobre las líneas de trabajo de una determinada asociación puede permitirse esas alabanzas gratuitas que acaban desprestigiando a la educación pública? 
No sé, me parecen unas declaraciones fuera de lugar, aunque lo mismo estoy exagerando. Me temo que el ministro ha confundido el hecho de comparecer en mil y un compromisos como figura visible del nuevo gobierno con la necesidad de regalarle los oídos a la primera organización que se precie. Y todo ello degradando la imagen del sistema de educación público, que tan necesitado está de mimos y, sobre todo, de decisiones importantes.

En fin, cosas que pueden pasar cuando nombras ministro a un astronauta. Y es que puede que anden con la cabeza en la luna. Deformación profesional, imagino...