martes, 17 de julio de 2018

jueves, 12 de julio de 2018

Cerrando etapas: ¿qué harías en tus últimas horas como director?

Pues parecía que no iba a llegar el día y, sí, aquí está. Hoy es mi último día como director y profesor de ciencias sociales del CFA Dolors Paul. Casi diez años después, cierro hoy la que sin duda ha sido la etapa más gratificante de toda mi vida profesional. Y es que han sido 10 años muy (intensos y mucho) intensos trabajando con un equipo de gente de lo más profesional y en los que hemos desarrollado proyectos que ni tan siquiera conseguíamos imaginar allá por 2008. Quedan muy lejos aquellos primeros días peleándome con normativas entonces ininteligibles para un novato y asumiendo la tremenda labor de montar un centro desde sus inicios. Un trabajo ingente, cierto, pero muy agradecido, también.

Por DE VUELTA hemos dejado registro de algunos de los proyectos más significativos desarrollados por mi escuela a lo largo de los últimos años. No están todos los que han sido, pero sí quizás los más importantes. No hace falta decirlo, pero cada uno de estos proyectos hubiera sido inviable sin el apoyo del equipo de profesionales del centro. Cada uno desde su parcela, todo el mundo ha sumado al proyecto colectivo y creo que esa ha sido una de las claves de los buenos resultados de la escuela en los últimos años. Muchísimas gracias a todas, de corazón.

También quisiera agradecer al Ayuntamiento de Cunit el apoyo recibido durante todos estos años. A los equipos de gobierno anteriores, por crear el servicio, y a los más recientes por apostar por él y mantenerlo en un contexto económico donde llegó a plantearse su cierre definitivo. Recuerdos reuniones y más reuniones buscando soluciones ante la difícil papeleta que teníamos delante. Aunque siempre me he reafirmado en que lo que verdaderamente permitió mantener la escuela durante estos años de penurias económicas ha sido el fantástico trabajo desarrollado por el equipo de profesionales del centro. Sin él, seguramente la crisis se nos hubiera llevado por delante.

Ahora el chiringuito pasa a buenas manos, a las mejores. De hecho, se hace justicia y la dirección queda donde seguramente debía haber estado desde un principio. Los inicios no son fáciles pero no tengo duda de que el proyecto del CFA Dolors Paul no solo se va a mantener sino que va evolucionar a lo largo de los próximos años. Nunca, nunca hay nadie imprescindible y en cualquier institución, también en la escuela, los cambios son necesarios. Así que p'alante. Desde que supe que dejaría la escuela pensaba en estos últimos días como dire: ¿qué coño harás?, ¿cómo los vivirás? Y es que han sido 10 años de una implicación personal absoluta con el proyecto. Lo único que tenía claro es que quería cerrar esta etapa haciendo un traspaso al detalle de toda la información relevante y necesaria para iniciar la gestión del centro el próximo 3 de septiembre. Espero haberlo conseguido.

Y, por último, queda el DE VUELTA. Este blog nació, sobre todo, para ser un espacio de reivindicación de la educación permanente. Ahora que un servidor abandona la etapa, espero que solo temporalmente, no sé qué pasará con esta página. De momento nos iremos de vacaciones y veremos qué acabamos decidiendo. 

Pues nada, lo dicho, disfrutad del verano y si no volvemos a abrir la paradeta nos vemos por las redes sociales. ¡Un abrazo y feliz verano!


miércoles, 4 de julio de 2018

5 cosas que los docentes no hacen en vacaciones

Con la mayoría de docentes españoles disfrutando de sus (más o menos) merecidos tres meses de vacaciones veraniegas, aquí va un listado de todas aquellas cosas que nunca verás hacer a un profesional de la educación durante su periodo vacacional. Y si detectas a algún docente que incumple los siguientes preceptos que sepas que no se trata de un auténtico docente vocacional. Ahí tienes a un/a impostor/a al cual hay que desenmascarar. Así pues, aquí van cinco acciones que un verdadero docente no hace durante sus vacaciones:
  • Asistir a cursos de formación. Bueno, puede que a principios de julio algún que otro docente se haya matriculado en alguna formación específica. Bah, poca cosa. Seguro que lo ha hecho para conseguir unos puntillos para las opos, para el siguiente concurso de traslados o para cobrar el mes de agosto. Además será on-line y ya se sabe que los cursos a distancia acostumbran a ser un puro trámite. Nada, que no te engañen, los verdaderos docentes no se forman en vacaciones.
  • Leer. Por no leer, en vacaciones no leen ni los docentes de lengua y literatura. Bueno, algunos el Marca, pero para el caso es lo mismo. Los docentes durante sus tres meses de vacaciones de verano desconectan de tal modo que les cuesta hasta leer la carta de tapas del chiringuito. Si ves en la barra del bar a una persona con la mirada perdida en el menú grasiento del chiringo de turno no hay duda, tienes ante ti a un/a docente. Échale un cable, anda. Pídele al camarero  una caña fresquita y verás como poco a poco vuelve en sí.
  • Planificar el siguiente curso académico. Decimos planificar pero podríamos ampliarlo a pensar, siquiera, en el siguiente curso. ¿Para qué?, ¿por qué evitar el subidón de adrenalina que produce llegar el 1 de septiembre a tu centro con las manos vacías a tan solo 11 días del inicio del periodo lectivo? Y es que hay aventuras que un verdadero docente no puede dejar de vivir.
  • Autoevaluar el año anterior. El buen docente sabe que la autoevaluación no vale para nada. ¿Qué es eso de analizar lo ocurrido durante el año anterior? Nada del pasado es lo suficientemente importante como para enturbiar el desarrollo de tus tres mesazos de vacaciones veraniegas. Lo dicho, un docente que se autoevalúa en verano es carne de equipo directivo y, amigos, esa gente no es de fiar.
  • Y, por último, disfrutar de sus vacaciones. Un docente profesional, de los de verdad, no consigue desconectar durante sus vacaciones de verano. Durante el primer mes todavía arrastra sudorosas pesadillas recurrentes con episodios vividos durante las juntas de evaluación de junio. Con el inicio del segundo mes parece que va habituándose a su nuevo estatus veraniego pero cuando parece que todo va poniéndose en su sitio, el inicio del tercer mes de vacaciones marca el principio del fin y empieza la cuenta atrás para, nunca mejor dicho, volver a empezar.
Pues nada, docentes,  lo dicho, que os sean leves vuestros tres meses de vacaciones. Y nada, si se os enturbia la mirada en la barra del chiringuito pedid una caña al camarero y que la apunte en mi cuenta, que la tenéis pagada. ¡Será por dinero!


lunes, 2 de julio de 2018

Astronautas, la escuela pública y la luna

Se me ocurren pocas profesiones más apasionantes que la de astronauta. Cúantos chiquillos y chiquillas no habrán soñado con poder viajar al espacio en un cohete supersónico. La sensación de ver la tierra desde el exterior debe ser alucinante y, sin duda, es, ha sido y será una de las fantasías más recurrentes de pequeños y grandes a lo largo de multitud de generaciones.

Hace unas semanas recibimos la noticia de que nuestro astronauta más internacional, el señor Pedro Duque, era nombrado ministro de Ciencia, Innovación y Universidades de España. Muchos acogimos el nombramiento con cierta alegría, junto con la dosis habitual de escepticismo entre aquellos que ya peinamos alguna que otra cana, todo sea dicho. En principio, qué mejor que un profesional de la ciencia para ejercer el ministerio de la misma. No pintaba mal el asunto.

Pues bueno, hace un par de días me desayunaba con el siguiente vídeo rescatado por el amigo @rafadelcastillo:


Veo el vídeo y me vienen a la cabeza las siguientes preguntas. Pido perdón por adelantado por la demagogía que intuyo pueda haber detrás de cada una de ellas:
  •  ¿En qué datos se basa  el ministro para realizar estas afirmaciones? No son los datos que un servidor maneja, la verdad.
  • ¿Puede un ministro socialista hacer estas afirmaciones que perjudican la imagen del sistema de educación público sin ninguna consecuencia y/o rectificación pública?
  • ¿No existe una evidente contradicción entre la (supuesta) defensa de lo público y las decisiones personales explicadas por el señor Duque?
  • ¿Qué pensará la ministra de educación de las afirmaciones realizadas por el ministro?, ¿responderá al mismo con la contundencia que a mi juicio merecen sus declaraciones?
  • ¿Velan las escuelas privadas, en mayor medida que las públicas, por difundir el conocimiento "real" tal y como afirma el señor Duque?
  •  ¿Un ministro que reconoce que "no tiene ni idea" sobre las líneas de trabajo de una determinada asociación puede permitirse esas alabanzas gratuitas que acaban desprestigiando a la educación pública? 
No sé, me parecen unas declaraciones fuera de lugar, aunque lo mismo estoy exagerando. Me temo que el ministro ha confundido el hecho de comparecer en mil y un compromisos como figura visible del nuevo gobierno con la necesidad de regalarle los oídos a la primera organización que se precie. Y todo ello degradando la imagen del sistema de educación público, que tan necesitado está de mimos y, sobre todo, de decisiones importantes.

En fin, cosas que pueden pasar cuando nombras ministro a un astronauta. Y es que puede que anden con la cabeza en la luna. Deformación profesional, imagino...


martes, 19 de junio de 2018

El docente perezoso

El docente perezoso es un especimen en plena expansión en los últimos tiempos. Podrás encontrarlo, sin duda, en el sistema público de enseñanza a lo largo y ancho de la geografía española. Rara vez asoma por la escuela privada, no hablemos ya en academias virtuales y canales de Youtube, donde la pereza, qué duda cabe, no tiene cabida. No existen diferencias sustanciales entre machos y hembras, ambos sexos tienen la queja por bandera y contribuyen al fracaso educativo en la misma medida.

Como decimos, el docente perezoso tiene la fea costumbre de quejarse por todo. Por las ratios, por la falta de recursos, por las desigualdades entre centros, por las condiciones de trabajo... Y es que cualquier tontuna es válida para montar un buen cipostrio. Se han dado casos de docentes perezosos organizados a tal extremo que han llegado a montar manifestaciones multitudinarias. El docente perezoso puede llevar camisetas verdes, amarillas o, independientemente de su atuendo, participar en hashtags como #mequejo en las redes sociales.

La presa predilecta de los docentes perezosos son, sin duda, los estudiantes de los centros educativos españoles. Los docentes perezosos se abalanzan sobre ellos con sus afilados prejuicios e incapacidades profesionales para frenar su aprendizaje y expulsarlos del sistema. Suerte que los chicos y chicas acaban huyendo a las estepas de las academias privadas donde docentes altruistas y bien formados les ofrecen la oportunidad de redimirse y adquirir un verdadero y auténtico aprendizaje.

De hecho, otra víctima del docente perezoso son los docentes del sistema privado y "guruses" educativos varios, gente trabajadora y disciplinada. Ante cualquier atisbo de crítica, los docentes perezosos se organizan con la disciplina de la que carecen en su práctica educativa para aplastar sin piedad al enemigo, el cual, pobre víctima, queda indefenso y sometido al escarnio público.

En fin, vigila a tu alrededor y si te encuentras con un/a perezoso/a huye y no mires atrás. Recuerda que su queja es contagiosa y que pueden fácilmente arrastrarte al fango de lo educativo. Y un buen docente no está dispuesto a eso, ¿verdad? 😉


Ratios, medias verdades y macroeducación

El otro día tuve la suerte de participar, junto con otros profesionales del ámbito, en un foro de educación de personas adultas con el propósito, no sé si demasiado difuso, de analizar las necesidades y retos principales que debe afrontar la educación permanente en los próximos años. Ya iremos escribiendo por aquí sobre cómo avanza el asunto pero hoy quería reflexionar sobre otra cuestión. Vamos a ello.

Por suerte o por desgracia, creo que más lo primero que lo segundo, a lo largo de los últimos años he podido establecer contacto con las dos grandes realidades que, a mi juicio, coexisten en el mundo educativo: por un lado, la cotidianeidad de los centros educativos y sus necesidades y dinámicas diarias; por otro, la visión desde la óptica de la administración educativa, quizás más burocrática y homogeneizadora. 

Como digo, mis responsabilidades profesionales durante los últimos años me han permitido formar parte activa del día a día de los centros, ya sea dando clase en mi aula, gestionando mi centro o visitando otras escuelas de distintos niveles y contextos socioeconómicos. Además, como técnico de educación municipal, también he podido asistir a comisiones de trabajo mixtas entre ayuntamientos y representantes educativos provinciales y participado de otros encuentros con presencia de responsables de la administración educativa para despachar temas de gestión de ratios, personal y demás cuestiones. Y es en estos encuentros donde un servidor siempre ha detectado que la visión de ambas realidades no solo no coincide sino que, a menudo, los planteamientos desde uno y otro campo son totalmente dispares. Me explico volviendo al principio.

En el encuentro de marras, asistimos profesionales de centros de adultos, técnicos de distintos ámbitos y responsables de la administración educativa. En un momento de la sesión, mientras analizábamos los distintos perfiles que asisten a los centros de educación permanente, parecía que estábamos hablando de realidades totalmente distintas. Los profesionales de a pie (digámoslo así) comentábamos que el alumnado de los centros de adultos está mutando hacia perfiles mucho más jóvenes, especialmente en los ámbitos urbanos y, en concreto, en los cursos de graduado en educación secundaria y de preparación para las pruebas de acceso a ciclos formativos. Cuál fue nuestra sorpresa cuando desde la administración se insistía en que esta realidad no era exactamente así (imagino que asumir este hecho implica reconocer que hay un agujero importante en el sistema, claro) y se ponía el foco en que la media de edad del alumnado de los centros de educación permanente era de 33 años. Nadie duda que este dato sea real (no obstante, me gustaría confirmarlo), pero me temo que se trata de un dato interesante (o no) desde el punto de vista estadístico y absolutamente inútil desde la realidad de la gestión de los centros.

Y es inútil, básicamente, porque surge de mezclar realidades y cursos muy dispares que no tienen nada que ver entre sí. Porque no se pueden comparar los perfiles que acuden a los centros de adultos a aprender a leer y a escribir con los que acuden para sacarse un graduado en ESO, o los que pretenden aprender un idioma extranjero o acreditar un nivel de competencia digital. Decir que la media de edad del alumnado de los centros de adultos es de 33 años es una inutilidad que lo único que hace es negar una evidencia: que los centros de adultos acogen a un volumen importantísimo de alumnado joven que procede del abandono escolar prematuro. Negar esa evidencia implica  no aportar recursos y soluciones para trabajar adecuadamente con ese alumnado. Y en este sentido, igual pasa con las ratios. Afirmar que un centro tiene una ratio de 24 alumnos por clase, mezclando grupos de 30-35 con otros residuales es una media verdad que, quizá permite salvar el expediente, pero que no aporta ningún tipo de solución.

Parece evidente, pues, que la macroeducación es una cosa y la realidad y las necesidades de los centros son otra muy distinta. Me parece que las administraciones competentes deberían hacer un esfuerzo por concretar sus políticas atendiendo a las necesidades reales de las comunidades educativas y ofreciendo alternativas flexibles para que los centros puedan hacer frente a sus retos con garantías de éxito. Y eso se hace escuchando y atendiendo a la gente que trabaja a pie de campo y no simplemente esgrimiendo la bandera de las medias verdades que ofrecen las ratios y las cifras macroeducativas. Porque, por supuesto, el papel lo aguanta todo.


sábado, 16 de junio de 2018

Premios, tópicos y peonzas

Quisiera agradecer el hecho de recibir la peonza del premio Espiral Edublogs con 5 topicazos de manual.

Topicazo número 1 (en caso de premiados ausentes). Me hubiera encantado estar aquí recogiendo mi peonza. Me sabe fatal estar volando en este preciso instante a Chicago para pasar una semana de vacaciones con mi mujer en plan novios (esto significa sin críos, claro). Lo siento mucho, de verdad.

Topicazo número 2. Cuando empecé a escribir De Vuelta hace 4 años no esperaba, ni mucho menos, la repercusión que este blog ha tenido. Casi un centenar de seguidores, cientos de comentarios, cientos de miles de visitas e infinidad de proyectos habrían superado totalmente las expectivas iniciales. De haberlas tenido, se entiende.

Topicazo número 3. Muchísimas gracias a los lectores de De Vuelta. Obviamente, no se trata de un blog archifamoso, pero tengo la sensación de que existe una comunidad a su alrededor que genera debate, reflexión y que me permite aprender infinito. De Vuelta me ha proporcionado amigos con mayúsculas (subtopicazo dentro del topicazo) y eso me lo llevaré siempre ( y dale).

Topicazo número 4. Muchas gracias a mis compis de la escuela, a mis compis tuiteros y, sobre todo, a mi familia por el apoyo en todo momento. Especialmente a Pilar, mi mujer, por las ilustraciones del blog (y por todo). A veces la mareo un poco, pero a ella le va la marcha. 😉

Y topicazo número 5 (en caso de profesores de adultos). Muchísimas gracias a esa etapa educativa a veces tan denostada y olvidada que es la educación para personas adultas. En ella me he forjado como profesional durante los últimos 10 años y ahora que la abandono temporalmente, no puedo sino valorarla todavía más, si cabe.

Pues eso, que muchas gracias. Ahora en serio, que me hubiera encantado daros un abrazo bien fuerte pero, como siempre digo, ¡nos vemos pronto DE VUELTA!


miércoles, 13 de junio de 2018

Selectividad, mujeres, currículum y el 8M

Me pasa esta tarde un amigo el artículo del diari Ara Filosofia, història de l'art o cultura audiovisual: quan la presència d'autores a la selectivitat és nul·la. Y, claro, el título no lleva a engaño. La presencia de mujeres en los contenidos de las asignaturas, tanto obligatorias como opcionales, de las pruebas de selectividad 2018 es ridícula. El artículo adjunta un hilo de la Unidad por la Igualdad de la Universidad Pompeu Fabra bastante clarificador al respecto.


Y es que después de un 8M demoledor como el de hace unos meses y con la efervescencia feminista derivada de la composición del último gobierno de la nación, se hace especialmente doloroso constatar la subrepresentación femenina en los currículos educativos del bachillerato (y de la secundaria y de la primaria, por supuesto).

Resulta lamentable que desde el ámbito educativo las administraciones no se pongan las pilas para hacer aflorar la extensísima aportación de la mujer en las distintas disciplinas del saber. Considero, sin duda, que se trata de una de las asignaturas pendientes del nuevo Ministerio de Educación. Estaremos expectantes y, mientras tanto, nos buscaremos la vida para destacar la aportación de un sinfín de mujeres en el ámbito de las ciencias sociales, que es el que ocupa a un servidor. Pues eso, al lío que tenemos faena...